LA VIDA Y EL MINISTERIO DEL SEÑOR JESUCRISTO 9

Había transcurrido alrededor de seis meses desde que Juan el Bautista había comenzado su ministerio, cuando un día Jesús se present para ser bautizado como el resto de la gente. Juan no quiso bautizarlo inicialmente, y le dijo: “Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mi? (Mateo 3:14), pero el Señor le dijo: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”.

Jesús no tenía necesidad de ser bautizado, pues el bautismo era una señal de arrepentimiento y de confesión de pecados ¿Por qué lo hizo? La respuesta es que este era el paso inicial en su ministerio.

El bautismo de Juan marcaba la transición a una nueva etapa, pues el decía: “Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado”. Fue conveniente que nuestro Señor tomara este paso para darnos el ejemplo e identificarse con la raza humana En 2 Corintios 5:21 leemos “Al que no conoció pecado, por nosotros fue hecho pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en en él”. Por cierto todo esto se realize en la cruz del calvario pero este fue el primer paso para realizarlo.

Una vez que Jesús fue bautizado, el Espíritu Santo descendió sobre el Señor en forma de paloma. Este fue un testimonio en cuanto a su persona y su obra (Juan 1:32-33). Fue además la investidura de poder sin la cual no hubiera podido cumplir su ministerio. ¡Esta es otra lección para nosotros hoy!

Esto nos muestras que Jesús tuvo que depender y moverse bajo la presencia del Espíritu Santo en todo momento pues el tenía también su naturaleza humana a pesar de ser Dios . ¡Esto es una gran lección para nosotros! Esta investidura fue para que se cumpliera lo que el dijo en Lucas 4:18-19 “El Espíritu del Señor está sobre mi…”